Instrumentos ópticos medición L'Atelier Ópticas

Instrumentos ópticos de medición en L’Atelier

Desde el análisis de las necesidades del cliente hasta sus gafas definitivas, en L’Atelier Ópticas contamos con los mejores equipos, garantizando una experiencia agradable y sencilla para el paciente, a la par de unos resultados precisos y detallados de su visión.

Contamos con los instrumentos de medida refractiva más avanzados tecnológicamente en nuestros gabinetes, apostando por los equipos de ZEISS como nuestro aliado principal, con el objetivo de obtener una medida individualizada y eficiente, gracias a equipos conectados, que proporcionan un proceso más homogéneo, fiable y preciso.

 

¿Qué aparatología oftalmológica usamos?

En primer lugar, cuando el paciente acude a nuestras ópticas, realizamos un pequeño análisis sobre si ya es usuario de gafas, o lentes de contacto. En el caso de que si lo sea, podemos comprobar la graduación que actualmente utiliza con el Frontofocómetro Digital “ZEISS Visulens 550”.

Este instrumento es capaz de reflejar la graduación que lleva una gafa, sin importar que esta sea monofocal, progresiva, lentes solares o degradadas. Incluso medir la graduación que hay tallada en lentes de contacto tanto blandas como rígidas.

Así mismo, es un aparato con el que podremos comprobar si la lente está protegida de la radiación UV más dañina, por lo que es un aparato imprescindible en nuestros gabinetes optométricos.

Lo siguiente a realizar por parte de nuestros optometristas es obtener una idea aproximada de nuestra graduación actual, sin tener que recurrir al paciente. Esto lo realizamos con nuestro autorrefractómetro y queratómetro de ZEISS “VISUREF 150”. Este nos ofrece resultados de refracción aproximada y queratometría rápidos y fiables, además de proporcionarnos medidas de otros parámetros como el diámetro corneal y pupilar, y mediciones sobre curvatura de lentes de contacto.

El test empleado es muy característico, y prácticamente todos los usuarios han pasado por él. En este se reproduce la imagen de un globo aerostático a lo lejos, en donde el paciente debe mantener la visión, independientemente de que este se enfoque y desenfoque.
En general, es un test muy cómodo y sencillo de realizar por parte del paciente. Además, recopila y almacena toda la información del paciente para poder realizar comparativas del estado visual o su evolución, a lo largo del tiempo.

 

Zeiss visuconsult 500 y zeiss visulens 550 copia

 

Más tarde, pasaremos al cliente al siguiente punto: la graduación subjetiva, que es aquella que parte de estos pasos anteriores y se confirma con el paciente con una serie de test de letras y puntos. Esto se lleva a cabo con nuestro foróptero digital y pantalla “Visuphor 500 y VisuScreen 100/500”.

Este instrumento está compuesto por lentes de diversas potencias tanto positivas como negativas que se complementan de manera específica según la graduación del usuario. Se maneja desde una pantalla independiente, y aporta un amplio rango de tests distintos, pero en general bastante sencillos. Almacena toda la información de otros exámenes anteriores, con la opción de comparar distintas graduaciones.

El foróptero digital es sin duda de los instrumentos más imprescindibles y fundamentales en un gabinete optométrico. Principalmente, porque es donde se pone en valor la medida de otros aparatos junto con la sensación personal de cada paciente, ayudado de un guía en el proceso que es el optometrista, conduciendo las preguntas y realizando los cambios necesarios.

 

ZEISS VISULENS 550

 

Después de obtener la graduación y comprobarla con el paciente, pasaremos a realizar un pequeño examen con lámpara de hendidura, un microscopio junto con una fuente de iluminación, en donde podemos observar las partes del ojo que se encuentran de manera más anterior, como son la córnea, los párpados, el cristalino, iris, etc. Con el fin de valorar el estado de salud ocular y sus estructuras, descartar o diagnosticar posibles patologías, así como es fundamental a la hora de realizar una adaptación de lentillas.

El paciente apenas notará una luz en movimiento, y no tiene prácticamente que hacer nada más que permanecer con los ojos abiertos.

Gracias a este examen se pueden detectar enfermedades oculares entre las que se incluyen; Cataratas, ojo seco y lesiones en la córnea, entre otras muchas, por lo que es fundamental en cada revisión optométrica.

 

 

Por último, en pacientes a partir de los 40 años, será importante comprobar la presión intraocular de cada ojo, con el objetivo de detectar o descartar un posible glaucoma, enfermedad ocular en donde una alta presión intraocular va comprimiendo el nervio óptico poco a poco hasta que se termina por perder la visión. Es una enfermedad muy silenciosa y con pocos signos de evidencia, por lo que cuantificar la presión intraocular es fundamental en cada revisión a partir de cierta edad.

La medida de esta presión intraocular se realiza con ayuda de un tonómetro. Requiere que mantengamos los ojos abiertos intentando no mover la vista a ningún lado.

Desde L’Atelier Ópticas te invitamos a probar una auténtica experiencia en cuanto al cuidado de tus ojos. Déjate aconsejar por nosotros y notarás la diferencia. Reserva una cita online o ven a vernos en nuestros centros de Madrid.

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